Me pasó hace tiempo cuando descubrí a Matti Pellonpää, actor fectiche de Aki Kaurismaki, en un ciclo que pusieron sobre este director, en no se que año, en el festival de cine de Gijón. Me fascinó y averigüé que había muerto. Un genio perdido, un tipo al que no volvería a ver vivo, que lo he conocido muerto, que paradoja, inmortalizado en películones como Ariel, La vida de bohemia (¡nadie ha retratado mejor a un grupo de perdedores, dios!), Sombras en el paraiso o cualquiera de los cortos de los Leningrad Cowboys.
El de ahora es Hugo Soto, enorme en su interpretación en Hombre mirando a sudeste, otro descubrimiento de una muerte temprana. Para bordar ese papel debía estar loco. Otro gran actor que ya no existe.
lunes, 29 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario